Ley de pago a 30 días: ¿qué debes tener en cuenta?

Por Braulio Santibáñez

La Ley de Pago a 30 días (antes llamada Pago Oportuno o Pronto Pago) fue aprobada a fines del 2018 y promulgada por el Presidente Sebastián Piñera el 03 de enero de este año. El proyecto tuvo una serie de modificaciones, algunas mejores que otras, hasta llegar a esta versión final, que podría cambiar la vida de los emprendedores (o al menos hacerla más sencilla), prometiendo regularizar los pagos que estos reciben de sus clientes.

Sin embargo, un punto que se echa de menos, y que se encontraba en el proyecto original, es la fiscalización de su implementación. Si bien es una iniciativa que a todas luces habla de mejoras para las pymes, puede ser un león sin dientes si la única medida de presión para el pago, son los intereses que se pueden generar.

Actualmente, esto ya se puede aplicar, pero aún así, terminamos con pagos fuera de plazo, sin intereses cobrados. Falta un actor que efectivamente certifique el pago y en base a eso, permita al comprador, por ejemplo, hacer uso del crédito fiscal de la factura.

Pero, ¿de qué se trata y qué regula la Ley Pago a 30 días?

Esta ley, que entra en vigencia el 16 de mayo de este año, indica que durante los dos primeros años los pagos a las pymes deberán ser realizados a 60 días corridos. A contar del mes 25, será de 30 días corridos.

En el caso del sector público, cuenta con el mismo plazo y entra en vigencia un año después de su publicación. Sin embargo , en el caso de licitaciones y contratos, puede fijarse a 60 días corridos.

La excepción se produce en el caso de municipalidades y sector salud, para los que entra en vigencia en el mes 29 luego de ser publicada en el Diario Oficial, lo que tampoco tiene muy contentos a los emprendedores, ya que estos sectores muchas veces tienen atrasos en los pagos.

Otra excepción a la ley son los acuerdos, con lo que se pueden fijar plazos distintos con el cliente, siempre a convenir por ambas partes y estipulándolo por escrito.

Un punto importante que tenemos que tener en cuenta es que luego de un año de la entrada en vigencia de la Ley de Pago a 30 días, la guía de despacho electrónica se convertirá en una obligación, con el fin de terminar con los problemas de demoras y pérdidas de las facturas.

En este ámbito, es fundamental para las pymes que aún no utilizan este sistema, el comenzar a familiarizarse con él. Muchas veces, a pesar de contar con facturas electrónicas, éstas pueden ser mal enviadas y quedan perdidas por ahí.

Como podemos ver, si bien es una mejora en las condiciones a las que se enfrentan las pymes a la hora de recibir sus pagos, es una solución que aún se encuentra un poco lejana, y que es de esperar tenga buena acogida y marque realmente una diferencia con el escenario actual.


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